CARLOS FURMAN

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© 2026 Carlos Furman

TERRITORIO EFIMERO



SERIE







Retrospectiva Leticia Mazur, 2019
María Marull y Paula Marull. Lo que el río hace, 2023
Alejandra Radano. Cinelandia, 2016
Juan Camargo. Folia, 2023
Joaquín Furriel en La verdadera historia de Ricardo III (2025)
Humberto Tortonese. Vassa, 2022
Lucia Bargados. Boquitas Pintadas, 2022
Laura Paredes, Valeria Correa, Elisa Carricajo y Pilar Gamboa. Petróleo , 2018
Luciana Acuña y Luis Biasotto. Hielo negro, 2022
Laura Paredes y Lorena Vega. Las Cautivas, 2018
María Marull y Mariano Saborido. Lo que el río hace, 2023
Nahuel Monasterio. Baco polaco, 2025
Austín Pardella. El trágico reinado de Eduardo II, 2024
Belén Blanco. Clandestina, 2024
Campo Minado de Lola Arias, 2022
Daniel Fanego. La farsa de los ausentes, 2017
Eleonora Wexler. El testamento de María, 2023
Luciano Cáceres y Josefina Scaglione. Elsa Tiro, 2023
Maria Merlino. La dama y el mar
María Onetto. Bodas de sangre, 2022
María Zubiri. Oberek, 2017
Payuca. Su nombre significa mujer, 2022
Pulgarcita, GTTSM 2023


La fotografía teatral congela lo fugaz de la escena para convertirse en un registro esencial, una reinvención artística de la obra. Propone una relación diferente entre la representación y la mirada del espectador que trasciende el simple registro documental y se vuelve un diálogo creativo con la escena. El fotógrafo, como un intérprete subjetivo que utiliza la técnica para atrapar la emoción y la esencia de lo efímero, construye un espectador diferido que permite que la obra perdure y sea reinterpretada en nuevos contextos.
Reinvierte, reconfigura la propuesta escénica, resalta detalles invisibles para el público en vivo, dándole así una nueva vida. La fotografía se vuelve una obra derivada con valor estético propio, destinada a persistir en la memoria mediante una narrativa visual profunda, que renuncia a la totalidad, que deja huecos y vacíos para ingresar en un universo simbólico mucho más sugerente. Territorio efímero, la muestra que Carlos Furman presenta en la FotoGalería, reúne un conjunto variado de imágenes de diferentes obras estrenadas durante la última década en los escenarios del Complejo Teatral de Buenos Aires.
   Buena parte de ellas fueron realizadas para la promoción de los espectáculos, como una herramienta estratégica –y a la vez artística—que define la visibilidad de una obra ante el público. Por tanto, su objetivo es atraer al espectador, estimular sensorialmente a quien no haya visto la obra y validar la existencia del montaje a partir de una propuesta visual que puede resultar incluso — paradojas de la representación— más impactante aún que la función en vivo.
   Ahora bien, se trate del recorte de una escena de la obra o del armado directo de una imagen representativa, la eficacia en la comunicación será resultado, sin dudas, de un diálogo fructífero entre el fotógrafo y los diferentes responsables de la creación escénica (director, vestuarista, iluminador, escenógrafo o maquillador, según el caso), quienes aportan a la visualidad final.
  Diseñadas para atraernos o seducirnos, enfocadas en la belleza, la síntesis visual o el impacto emocional de aquello que ocurrió sobre el escenario, las imágenes flotan, se desvanecen, se recomponen. Nos acechan e interrogan. E invitan a ingresar en el misterio, lo ambiguo y lo metafórico de un Territorio efímero.